Un lugar donde hay espacio para los mortales y los dioses. Un rincón para compartir sabiduría

¡Bienvenidos al Monte Olimpo!

Lugar de descanso, recreo, recopilación, sabiduría... donde tienen cabida todos aquellos participantes que se decidan a compartir su "sabiduría". Dejaros atrapar por la magia del saber, porque "el saber nunca ocupa lugar"...

miércoles, octubre 10, 2007

Discursos de cine...


La pasada semana, volví a ver una película que hace unos años que no veía y que no me cansaré de ver, se trata de "El amor tiene dos caras" de Barbra Streisand. En una de las escenas, la actriz daba una charla a sus alumnos de la Universidad. Os dejo el fragmento de esa charla...


"Hay tres arquetipos: la puta divina (perdón), la medusa y yo. Qué arquetipo soy yo?. La fiel doncella, siempre la dama de honor y nunca la novia. Sin embargo eso demuestra lo que dijo Hume de que los mitos y arquetipos siguen vivos y coleando, rondando mi casa. Estando en el altar junto a mi hermana, se me ocurre que ese ritual llamado ceremonia nupcial es realmente la escena final de un cuento de hadas, no te cuentan que pasará después, no te dicen que la Cenicienta volvió loco al príncipe con su obsesión de limpiar el Castillo porque echaba de menos su aspiradora. No, no nos dicen que hay un después porque no hay un después el “non plus ultra” del amor romántico era el matrimonio, pero no siempre ha sido así, hacia el siglo doce existía un concepto llamado “el amor cortés” donde el amor no tenía nada que ver ni con el matrimonio ni con el sexo, en muchos casos era definido como una relación apasionada entre un caballero y una dama de la corte que ya estaba desposada, así que jamás podían consumar su amor, por lo tanto tenían que superar esa clase de amor cotidiano tipo, “vamos juntos al cuarto de baño, cariño”. Y perseguían algo mas divino, eliminaban el sexo de la ecuación, y les quedaba sólo la unión de las almas. Pensadlo el sexo fue siempre la fatídica poción amorosa, ved la literatura de la época: Lanzarote y Ginebra, Tristán e Isolda… la consumación solo llevaba a la locura, la desesperación o la muerte.


Expertos humanistas coinciden en la creencia que el verdadero amor tiene dimensiones espirituales y el amor romántico no es más que una mentira, una ilusión, un mito moderno, una manipulación desalmada. Y hablando de manipulación, es como cuando vamos al cine y vemos a los amantes besarse en la pantalla y sube la música, y nos lo tragámos, no?. Cuando salgo con mi pareja y me da el beso de despedida y no oigo a la filarmónica en mi cabeza lo plano.

La cuestión es, porque nos lo tragamos? Nos lo tragamos porque aunque sea un mito o una manipulación, en el fondo todos queremos enamorarnos. Porque esa experiencia nos hace sentir completamente vivos, los sentimientos se elevan, nuestras emociones aumentan… la realidad cotidiana se hace añicos y salimos despedidos hacía el cielo. Puede que solo dure un momento, una hora, una tarde… pero eso no disminuye su valor, porque nos quedan unos recuerdos que guardaremos toda nuestra vida. Hace tiempo leí un artículo que decía: Cuando nos enamoramos, oímos a Puccini en nuestra mente... Me encantó. Creo que porque su música expresa por completo el ansia de pasión que hay en nuestra vida y de amor romántico. Y mientras que escuchamos: la Boheme o Turandot, o leemos Cumbres Borrascosas, o vemos Casablanca. Un poco de ese amor también vive en nosotros. Así que la cuestión final es, ¿Por qué la gente busca el amor, cuando este tiene una capacidad limitada y puede ser aniquilador?...


Yo creo que es porque, como algunos de vosotros ya sabéis, mientras dura te sientes de puta madre. "

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