Un lugar donde hay espacio para los mortales y los dioses. Un rincón para compartir sabiduría

¡Bienvenidos al Monte Olimpo!

Lugar de descanso, recreo, recopilación, sabiduría... donde tienen cabida todos aquellos participantes que se decidan a compartir su "sabiduría". Dejaros atrapar por la magia del saber, porque "el saber nunca ocupa lugar"...

jueves, junio 28, 2007

En mis sueños (Anoto Akira)


Anoche mientras vagaba por el mundo de mis sueños vi de lejos una muchacha que sin ni siquiera mirarme atrajo toda mi atención. Me acerque para su nombre preguntar aunque no obtuve respuesta alguna, solo recibí una mirada que me calo hondo con sus ojos oscuros de los que, me arriesgaría a decir, pude apreciar unos rasgos asiáticos, y una sonrisa dulce pero tímida a la vez.
Me acerque para besarla como hipnotizado para saborear la miel de sus labios en la que quede atrapado sin oponer resistencia y de los que desearía no soltarme jamás. Al fin accedió a responder a mis plegarias dándome a conocer su nombre (_ _ _ _ _ _) de origen filipino. Poco a poco pude apreciar lo que para algunos era una persona seca como un desierto, pero que no era más que un bosque virgen que tenía aun muchas cosas que yo acepte sin dudar a descubrir.


El sonido del despertador de mi móvil me despertó y saco de aquel sueño que me parecía tan real. Las 6:01 de la mañana. Tenía todo el cuerpo lleno de agujetas a causa del partido de fútbol de la noche anterior y de no estar acostumbrado a hacer mucho ejercicio, aunque mi complexión es delgada y la verdad, me gusta tener agujetas por que me hacen sentir bien.
El día transcurre como otro cualquiera sin nada en especial que contar, ni a mis amigos, ni a mi familia hasta la hora de salida. Es entonces cuando algo extraño, algo que cambiaría mi vida para siempre sucedería.
Me dirigía a casa por el mismo camino de siempre, apreciando por la negrura del cielo que se avecinaba una gran tormenta. Con solo 5 minutos de camino me encontré con la vía principal cortada por las obras, ya de varios días, de un puente desplomado a causa de las lluvias anteriormente precipitadas y que me dirigían hacia un pueblo contiguo al que ya hacia tiempo por el que no transitaba pero que aun así lo conocía bien. No tardo mucho en empezar a llover pero lo hizo con tanta fuerza que ni si quiera con las luces antinieblas encendidas podía ver mas allá de 2 metros de distancia de mi coche por lo que decidí parar a un lado de la calzada hasta que se pasase un poco.
Cuando pasaron varios minutos y seguía sin poder ver bien decidí parar el motor de mi coche. Era una tromba descomunal y que golpeaba el coche con fuerza pero que me relajaba y que estaba consiguiendo que me empezase a entrar sueño. Bostecé y me acomodé un poco. Varios minutos pasaron antes de que el estruendo de un rayo como si de miles de rocas cayeran a la vez, me sobresaltara. Seguía lloviendo con la misma fiereza sin amainar ni si quiera un poco pero ya no me sentía tan bien, algo me incomodaba. De repente otro estruendo pero no de ningún rayo, esta vez parecía que hubiera sido en el interior del coche y tan fuerte que incluso creí que temblaba. Me quede quieto agarrando el volante con fuerza.
- ¿No crees que estas un poco tenso para no ser la primera vez que nos encontramos?.
Un sudor frío recorría mi cuerpo erizándome los vellos de todo mi cuerpo. Esa voz ronca y de alguien que hablaba con mucha seguridad no era la primera vez que la escuchaba. Unos segundos pasaron hasta que pude decir algo sin querer abrir los ojos deseando que todo fuera producto de mi imaginación, pero no era así.
- Tú eres el de mis sueños ¿verdad?, tú eres aquel que me domina.
- Bravo muchacho- respondió con tono de burlesco.
- ¿Pero quien eres?, y ¿por que por tu culpa acaba todo siempre igual?
- ¿¡Por mi culpa!?. Deberías estar agradecido muchacho, si no fuese por mi siempre serias victima de todos.
- Solo son sueños nada mas.- De repente recapacité, pensé y me pregunté que hago hablando en el coche con esa voz de nadie. ¿Me estaría volviendo loco?.
- No soy solo una voz.- Abrí los ojos con nerviosismo, sobresaltado.
-¿Sabes porque se lo que piensas?- y sin dejarme responder, aunque ninguna palabra saldría de mis adentros respondió:
-Soy tu verdadero yo, ese que tu siempre has deseado encontrar y que poco a poco y gracias a tus sueños me has ido dando paso hacia mi libertad, ¿por que crees que hoy has tenido un sueño tan bonito con esa chica tan guapa y sin que yo apareciera?. Simplemente por que ya estaba fuera.
Un dolor increíble se apodera de mi cuerpo, mi cabeza parecía que iba a estallar y mis manos y brazos temblaban por el esfuerzo realizado haciendo que se hinchasen de una manera increíble. Se notaban todas las venas de mi cuerpo y casi no podía respirar haciendo que me curvase, incluso unas lágrimas escaparon por mi rostro.

Imágenes. Imágenes de esos momentos ya pasados pero que aun dolían como el primer día pasaban por mi mente uno tras otro como diapositivas mientras me retorcía recordándome a todas las personas que me marcaron de mala manera y de las que por cada una de ellas una cicatriz se instalaba en mi corazón. La ira, la rabia y el deseo de venganza que tantas veces tuve hacia esas personas volvían a resurgir de lo mas profundo de mi ser donde los guardaba y que la voz que me quería dominar las libero para así persuadirme con la intención de conquistar mi cuerpo como lo hacia en mis sueños.
Me resistía con toda mi fuerza pero las imágenes eran cada vez mas intensas, dolorosas y directas. No podía más, lo conseguía poco a poco repitiendo que tenía todo el tiempo del mundo. Al fin, sin saber cuanto tiempo llevaba luchando contra mi mismo, me rendí. Caí rendido e inconsciente.

Por fin oscuridad serena, silencio armonioso, la mente tranquila y... Alguien seguía allí. Se acercaba lentamente, sonriente con paso tranquilo y mirándome a los ojos. Era una chica que conocía pero no se de qué y la verdad era preciosa. Se paro a solo un paso de mí transmitiéndome seguridad y paz.
- Ya no habrá mas dolor.- dijo mientras me agarraba la mano.
- ¿De que te conozco?.- Y justo después de preguntárselo la recordé. Era la chica con la que soñé la noche anterior (_ _ _ _ _ _).
Sonrío al comprender que no hacia falta darme ninguna respuesta, pues el gesto de mi cara era inconfundible y pudo entender que conseguí acordarme de ella.
Me acerque despacito para poder saborear esos labios dulces y agradecerle así lo que hizo por mí. Despacito...............................................

- Oiga, ¿se encuentra bien?.- Alguien golpeaba la ventanilla de mi coche. Abrí los ojos y me pesaban como si unas cadenas colgasen de ellos. Era un hombre algo mayor que al verme allí parado con el coche se intereso por mí.
- Eee...- Vacile un poco antes de responderle recordando en décimas de segundos todo lo sucedido y preguntándome si todo fue real o fue un sueño.
- Si. Jeje, me pare aquí por la poca visibilidad a causa de la tormenta pero por lo que veo ya a cesado. No se preocupe.- Sonrió y se marcho.
Arranque el coche y antes de iniciar mi regreso a casa recordé a la chica que me salvó. Su pelo, sus ojos, su sonrisa y sus labios y ese nombre exótico al igual que ella que nunca olvidare.

No hay comentarios: